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Hablar de las ventajas de la teleformación o eLearning es hacerlo de libertad horaria y de la reducción de costes de desplazamiento del alumno hacia el centro de estudios gracias a la integración de Internet en el proceso formativo.

Sin embargo, el mero uso de Internet o existencia de un Campus Virtual ni es sinónimo de eLearning ni garante de aprendizaje por parte del alumno. Internet, Campus Virtuales, Redes Sociales… Deben ser facilitadores de contenidos formativos que serán convertidos en conocimiento aplicado.

Un conocimiento aplicado que, en el caso de la formación continua, debe ir más allá de las necesidades formativas del alumno, debe ofrecer una doble respuesta, a saber:

→ Realidad de la empresa: Desde un punto de vista empresarial, el objetivo de la formación continua es la mejora de procesos y resolución de problemas a través de la gestión del conocimiento. Conocimiento aplicado que redundará en una mejora de la productividad y competitividad empresarial.

→  Realidad del alumno: Desde un punto de vista del alumno, la formación continua no es ni “ampliación” curricular ni adquisición de nuevos conocimientos. La formación continua, desde un punto de vista del alumno/empleado es sinónimo de desarrollo profesional. Necesidad inherente al propio ser humano, recientemente la consultora de selección de mandos intermedios y directivos Robert Walters ("Employee Insight Survey 2013 afirmaba que "el 49% de los trabajadores renunciaría a su empleo por falta de desarrollo profesional"

Sea como fuere, tanto alumnos-empleados como empresas-empresarios, encuentran en la formación continua eLearning un aliado para satisfacer sendas necesidades: La mejora de la productividad a través de la gestión del conocimiento.

Para lo anterior, en formación continua eLearning o mediante teleformación, junto al uso de la tecnología, la implicación de otros agentes juegan un papel trascendental, a saber:

→ El teletutor: Junto a la corrección de ejercicios, exámenes y la valoración del ritmo de estudios del alumno, el teletutor debe acompañar al alumno durante todo el proceso de enseñanza aprendizaje. No solo resolviendo aquellas dudas que el alumno pudiera plantear, sino además orientando al proceso formativo hacia la consecución de los objetivos de la empresa/alumno.

→ Los alumnos: A veces se tiene la falsa creencia de que formación eLearning puede provocar cierto sentimiento de soledad en el alumno. Sin embargo, en plena era de los Social Media, foros y blogs, el uso de la tecnología no puede provocar en los alumnos este tipo de sentimientos… todo lo contrario. De hecho, la formación eLearning debe fomentar el trabajo en grupo, ya sea a través de wikis integradas en el propio campus virtual como a través de foros o redes sociales (Social Learning). Relaciones que facilitan el trabajo colaborativo y la generación de conocimiento; Además, los Campus Virtual permiten diseñar foros que incluyan un espacio de ocio que fomente la cohesión del grupo de estudio.

Pedro Biedma Jurado

Social Media Manager

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Escrito el 28/04/2014 - 11:00
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Ya sea para presentar el contenido de un curso, como para organizar sesiones de tutorías o bien clases de repaso, cada vez es más frecuente el uso de los vídeos en formación eLearning. Sin embargo, como sucediera con otras TIC aplicada a la formación, un mal uso de estas podría tener un efecto contrario al deseado.

No debemos olvidar que la utilización de vídeos en formación eLearning (también en cursos presenciales, a distancia y blended learning) debe responder a un plan de formación. Cada vídeo debe cumplir con un objetivo, a saber:

 Las emisiones en directo, por ejemplo a través de la organización de un Webinar,  pueden utilizarse para generar interés e introducir al alumno en un determinado curso, para organizar tutorías individualizadas y colectivas o ampliar conocimientos con seminarios, ponencias y clases complementarias.

 Por otro lado, los vídeos diferidos pueden ser utilizados como clases de repaso o simplemente como una explicación teórico-práctica que el alumno podrá escuchar tantas veces como necesite.

La definición de canales en Youtube, la organización de un Hangout o un Webinar, refuerza las ventajas del eLearning y mejora la experiencia del proceso enseñanza-aprendizaje.

Pedro Biedma Jurado

Social Media Manager

Vídeo en formación

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Escrito el 11/04/2014 - 11:00
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Con el objetivo de facilitar la implantación de una cultura preventiva en Pequeñas y Medianas Empresas – PYME -, a lo largo de los últimos años se han publicado leyes y Reales Decretos que permitieran su implantación.

Si por norma general, los beneficios derivados de la cultura organizativa de la empresa son percibidos a largo plazo, en el caso de la implantación de una cultura preventiva, sus beneficios son percibidos a corto plazo. Esto se debe a que, junto al ahorro en costes derivados de la reducción del número de accidentes laborales, la mejora de la calidad y condiciones sociolaborales mejoran el autoestima, la participación interna y motivación en el puesto de trabajo; lo que repercute en un aumento de la productividad.

Con independencia de la obligatoriedad de contar con un Plan de Prevención de Riesgos Laborales – PRL -, algunas PYME han visto limitadas las vías de acceso a dicha cultura preventiva en materia de Prevención de Riesgos Laborales.

Por regla general los planes de Prevención de Riesgos Laborales (PRL) pueden ser realizados y gestionados por:

 El empresario (Autogestión preventiva)

 Uno o varios de sus trabajadores capacitados (Autogestión preventiva)

 Un servicio de prevención propio

 Un servicio de prevención ajeno

De las cuatro opciones anteriores, tanto la primera como la segunda han dependido del número de personas que formen parte del equipo de trabajo de la empresa, a saber:

 El Real Decreto 39/1997, de 17 de enero exigía que para optar a la autogestión preventiva la empresa tuviera  un máximo de 6 trabajadores.

 El Real Decreto 337/2010, de 19 de marzo elevaba el máximo anterior a 10 trabajadores.

Finalmente, con la aprobación de la Ley de apoyo a los emprendedores y su internacionalización (Ley 14/2013, de 27 de septiembre) se establecen los siguientes requisitos para aquellas empresas que no desempeñen algunas de las actividades previstas en el Anexo I del Real Decreto 39/1997:

 Hasta 10 trabajadores (repartidos en varios centros de trabajo)

 Hasta 25 trabajadores (en un solo centro de trabajo)

Junto a lo anterior, y con el objetivo de facilitar la implantación de una cultura preventiva en la PYME, tanto empresarios como empleados – que desarrollen su actividad en el centro de trabajo - con formación de Nivel Básico en Prevención de Riesgos Laborales, podrán autogestionar la prevención de la empresa.

Pedro Biedma Jurado

Social Media Manager

Cultura Preventiva en materia de PRL

Escrito el 03/04/2014 - 11:00
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Aunque a priori hablar de formación eLearning o teleformación es hacerlo de tecnología, lo cierto es que la tecnología no es el único factor a tener en cuenta en el diseño de un curso eLearning eficaz, es decir, que cumpla con los objetivos y expectativas de quienes inician la acción formativa.

Si bien es cierto que el diseño del campus virtual influye en la calidad de la acción formativa, no debemos olvidar que el éxito de esta dependerá del grado en el que los alumnos – una vez finalizado el curso – cumplan con sus objetivos y expectativas.

El diseño del Campus Virtual, la calidad de los contenidos y la labor docente del teletutor son tres elementos claves en el éxito de cursos de formación eLearning.

En cuanto a la tutorización de cursos eLearning, uno de los principales problemas de la formación eLearning es el sentimiento de soledad y aislamiento que padecen algunos alumnos que provocan el abandono de la acción formativa.

Para evitar lo anterior y reducir la tasa de deserción, el teletutor debe ser capaz no solo de motivar al alumno para que continúe con su formación; además, debe facilitar la sociabilización de los alumnos. Foros, chats o un hangout de Google son herramientas útiles para que el alumno mantenga el contacto con otros alumnos.

Por otro lado, todo alumno tiene unas expectativas y objetivos a cumplir sobre el curso que realiza, expectativas que cuando no se cumplen pueden derivar en una falta de interés para con el curso que se realiza… Esta falta de interés suele derivar en el abandono del curso.

Para evitarlo, el tutor no debe limitarse a presentarse como tutor y conocer el correo electrónico, edad o teléfono del alumno… Debe conocer la realidad sociolaboral de este, las expectativas puestas en el curso que realiza así como los objetivos que persigue. Información que el teletutor deberá utilizar para adaptar explicaciones teóricas, exposición de ejemplos, elaboración de ejercicios o creación de temas de debates entre otros.

En definitiva el tutor en eLearning deberá ser quien conduzca y supervise el proceso de aprendizaje del alumno y, lo mantenga motivado e ilusionado a lo largo de toda la acción formativa.

Pedro Biedma Jurado

Social Media Manager

¿Qué esperas de un tutor de cursos eLearning?

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Escrito el 26/03/2014 - 10:00
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En los últimos años la mejora en el acceso a las comunicaciones y desarrollo tecnológico animó a muchas empresas a formar a su equipo de trabajo a través de la teleformación o eLearning. Sin embargo, las ventajas de la teleformación pueden provocar cierta miopía que haga poner el acento en la utilización de la tecnología (Internet, campus virtual, recursos interactivos…) en lugar de hacerlo en el alumno, el verdadero y único protagonista de este tipo de acciones formativas.

Esto se debe a que al poner el acento en la tecnología, los contenidos o el tutor, se pierde de vista al alumno como sujeto capaz de llevar las riendas de un proceso de formación teleológico; tomar decisiones sobre el cómo, cuándo y dónde estudiar, cuestionar los conocimientos adquiridos y valorar la calidad de estos deben primar en una acción formativa diseñada para ser cursado mediante teleformación o eLearning.

Es precisamente esta miopía en el diseño de cursos de formación continua eLearning la que puede conducir al fracaso porque sea como fuere… al finalizar una acción formativa el alumno debe ser consciente de las nuevas competencias profesionales adquiridas. En tanto que los cursos de formación continua tienen que estar necesariamente adaptados a la realidad sociolaboral del alumno no es posible hablar ni de cursos eLearning estandarizados ni de recetas genéricas; sin embargo sí existen algunos elementos a tener en cuenta para el diseño de cursos eLearning eficaces: → Análisis de necesidades formativas:

El primer paso, y previo a la elección de la modalidad formativa, es conocer tanto las necesidades formativas de la empresa como su realidad cultural y posibilidades tecnológicas. A través de este análisis previo no sólo se podrán tomar decisiones sobre la modalidad formativa que mejor convenga, sino también sobre aquellos cursos que permitan el desarrollo profesional – y la aplicación práctica de las competencias adquiridas – de los alumnos de cursos de formación continua. → eLearning One to One: No debemos olvidar que los alumnos de cursos de formación continua buscan su desarrollo profesional a través de la mejora de sus competencias profesionales.

Por ese motivo el alumno de este tipo de cursos no debe limitarse a seguir un itinerario de contenidos teóricos, necesita de un tutor que comprenda esta realidad del alumno y actúe como “facilitador” tanto de ejercicios y supuestos prácticos como de explicaciones teóricas que vinculen lo expuesto en las unidades didácticas con el puesto de trabajo del alumno. → Elementos motivacionales: Como sucediera en otras modalidades formativas, el teletutor debe mantener motivado al alumno durante toda la acción formativa, seduciéndolo para que continúe su formación en el área de interés y reduciendo la tasa de deserción o abandono del curso. Diseñar una guía didáctica eficaz, proponer al alumno nuevos retos y casos prácticos o llevar a cabo un seguimiento del alumno que vaya más del mero registro estadístico son algunos de los recursos de los teletutores para que el alumno finalice el curso con éxito.   Pedro Biedma Jurado Social Media Manager

 Consejos para evitar la miopía del eLearning

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Escrito el 24/03/2014 - 10:00

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