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La Ley de Prevención de Riesgos Laborales impone una serie de obligaciones a las empresas, cuyo cumplimiento, en el caso de las Pyme, supone un esfuerzo de adaptación importante. Además, la continua aparición de nuevas directrices en la materia obliga a empresarios y trabajadores a estar en continua actualización de sus conocimientos para conseguir implantar en la empresa una auténtica cultura preventiva.

La experiencia ha demostrado la dificultad que tiene la aplicación de la legislación preventiva en las PYME, así como la importancia que tiene el cumplimiento de la misma en este tipo de empresas que constituyen mayoritariamente el tejido empresarial de nuestro país. Con el objetivo de conseguir la aplicación de la legislación preventiva en este tipo de empresas, dentro de la Estrategia Española de Seguridad y Salud en el Trabajo 2007-2012, que desarrolla en España la estrategia europea para dicho período, teniendo en cuenta nuestras peculiaridades, se recoge entre sus los objetivos operativos y líneas de actuación como objetivo nº1, lograr un mejor y más eficaz cumplimiento de la normativa, con especial atención a las pequeñas y medianas empresas.

Aunque las obligaciones preventivas del empresario, en tanto que basadas en el conocimiento y análisis de los riesgos en el preciso marco de la empresa o el centro de trabajo, pueden calificarse como obligaciones adaptadas a la realidad y tamaño de la empresa, es cierto que la amplitud de la normativa española de seguridad y salud, no sólo en su aspecto técnico sino especialmente en el administrativo o de gestión, puede resultar de complejo cumplimiento, especialmente para las pequeñas y medianas empresas, que necesitan un sistema de prevención sencillo, cercano al empresario y fácilmente comprensible.

Para alcanzar este objetivo, encaminado a favorecer el cumplimiento de la normativa de prevención de riesgos laborales por parte de las pequeñas y medianas empresas y por las microempresas se proponen, entre otras actuaciones que las Pyme, exceptuadas las de mayor riesgo, puedan realizar el plan de prevención de riesgos laborales, la evaluación de riesgos y la planificación de prevención de actividades laborales de forma simplificada, de manera que puedan cumplir de manera real y más eficazmente unas obligaciones preventivas más y mejor adaptadas al tamaño de la empresa.

Asimismo, estarán dispensadas de la obligación de auditoría y el empresario, en empresas de menos de 10 trabajadores, exceptuadas las incluidas en el Anexo I R.D. 39/1997, podrá asumir personalmente la actividad preventiva (artículo 11 R.D. 39/1997). Para ello, el empresario deberá desarrollar de forma habitual su actividad profesional en el centro de trabajo y contará con la formación debida para poder llevar a cabo las funciones preventivas que vaya a desarrollar. El manual elaborado incluye un curso básico de prevención de riesgos laborales orientado a pequeños y medianos empresarios que asuman personalmente la actividad preventiva, con el objeto de actualizar sus conocimientos en materia de prevención de riesgos laborales, capacitándolos para realizar, dentro de sus empresas, la actividad preventiva, así como cumplimentar los formularios y escritos más habituales para el cumplimiento de sus obligaciones formales Carlos Martín Sánchez Bendito Técnico en Prevención Javier Vicente Pérez Doctor en Derecho. Técnico en Prevención José Javier Sánchez González Licenciado en Derecho. Técnico en Prevención